Yacimiento de Pintia: del arquetipo al ideal.

Yacimiento de Pintia: del arquetipo al ideal.

El pasado domingo 12 de mayo la Asociación organizó una visita al yacimiento de Pintia, zona arqueológica y BIC, dentro de las actividades de divulgación y conocimiento que realizamos.

La arqueóloga nos introdujo en el mundo Vacceo y en el pasado de Pintia con pasión, conocimiento y enorme capacidad divulgativa, sobre todo, teniendo en cuenta los medios que disponen para ello, tanto en el Centro de Interpretación como en el propio Yacimiento.
Nuestra misión no es alabar ni calificar en alta estima el trabajo de la Asociación Cultural, de D. Carlos Sanz, director del yacimiento, y su equipo ni de las visitas, guías ni profesionales que nos abren las puertas de sus casas en nuestra provincia, que así lo es.
Tampoco realizar un estudio científico ni divulgativo especializado sobre por qué es importante un bien material o inmaterial y cuáles son las características especiales que lo hacen así.


Sin embargo, sí es denunciar o advertir de las notables carencias que venimos poniendo encima de la mesa a las administraciones públicas y a la sociedad civil y en las cuales Pintia es el arquetipo del estado de nuestra tierra:

1-Falta de inversión en la compra de los terrenos del yacimiento:
45 años después (sí, cuarenta y cinco años) de iniciar la actividad arqueológica menos del 5% de los terrenos donde está la ciudad de Pintia son públicos, teniendo el mismo una extensión de 121 has.
¿Consecuencias?: la última de muchas, el destrozo realizado por un propietario en enero/24 metiendo riego por tubería subterránea en parte del mismo, para plantar viñedo en regadío. ¿Verdad que es lo más adecuado?


2- Falta de inversión anual en el desarrollo del proyecto arqueológico:
Según la información que proporciona la Asociación Cultural Pintia, el yacimiento no recibe aportación económica alguna de la Junta de Castilla y León ni del Ayuntamiento de Peñafiel, siendo la aportación de la Diputación de Valladolid de 15.000€ anuales.
La supervivencia del yacimiento se reduce a la aportación de fondos por parte de instituciones privadas, fundamentalmente algunas empresas bodegueras de la comarca, de los cursos nacionales e internacionales quienes a través de la Universidad de Valladolid, capta a investigadores y docentes para trabajar sobre el terreno y de las donaciones directas por particulares que pueden con la misma acogerse a las deducciones de IRPF.
El impulso que recibió el Yacimiento en los años 2000 con apoyo y financiación de Caja España con sus programas DOCEO (dirigido a escolares de 10 a 14 años) desapareció al mismo ritmo que la entidad financiera, es también reseñable por cuanto la extinción de las Cajas de Ahorro regionales y su obra social, al nivel de divulgación y apoyo a iniciativas culturales, ha hecho un daño irreparable y no sustituido por ninguna otra institución financiera.
¿Consecuencias?: la última campaña tuvo el objetivo de 80 metros cuadrados de estudio, lejos de los 300 de sus mejores años.


3- Falta de medios vigilancia e I+D en la divulgación y visita del yacimiento:
No hay cámaras de vigilancia, no hay vigilantes, no hay ni siquiera un puesto automático de bebidas, la mercadotecnia es escasa, las instalaciones del centro de interpretación no pueden estar más ajustadas y aprovechadas.
¿Consecuencias? constantes daños por parte de “piteros” con sus detectores y expolios del yacimiento ante la falta de vigilancia a distancia con la tecnología actual ni física en el mismo yacimiento.
En el plano de la divulgación: ninguna tecnología aplicada como las experiencias 4D con producción de documentales y edición como lo tienen algunas bodegas, ninguna aplicación de realidad virtual sobre el terreno para hacer más fácil y atractiva la visión del mismo más allá de los niveles de estructura de las estancias y calles o necrópolis, ninguna representación de la vida cotidiana con actores en vivo, etc, etc, etc


4- Falta de visión a l/p sobre la aportación tractora del patrimonio como elemento de fijación de población y creación de valor añadido:
No existen empresas alrededor dedicadas a la producción de contenidos, de visitas, de tecnologías aplicadas al terreno, ni de contenido turístico propiamente dicho o de contenido académico, porque los Vacceos y el cultivo del vino y los banquetes y sus gustos culinarios nada tienen que pueda aprovecharse de las malditas sinergias ¿verdad?

Cualquiera, hasta nosotros, puede entender por dimensión humana y mundial, que no todo puede ser Atapuerca. Pero si es el ideal y ese es el objetivo: conseguir que Pintia y otros muchos, como por ejemplo, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el Soto de Medinilla, otra vergonzosa inacción vallisoletana se acerquen al ideal con pasión, conocimiento y voluntad.
Tomando prestado el párrafo a un famoso escritor, queremos dedicar este texto a la cuadrilla de embusteros y sinvergüenzas de los sucesivos ministerios de educación y cultura, de las distintas conserjerías autonómicas, de las corporaciones municipales y aquellos que desde donde sea, influyen en el catastrófico estado de nuestro patrimonio y no anteponen los constitucionales intereses generales a los particulares, robándonos lo nuestro, lo tuyo y lo mío.

Dia regional del patrimonio: manifiesto federación regional

Bajo el hastag #UnaHerenciaSinHerederos en redes sociales, podeis compartir vuestras opiniones y reflexiones. Aquí os dejamos el manifiesto de la federación regional al que nos adherimos .

UNA HERENCIA SIN HEREDEROS

Asistimos con preocupación a una fase avanzada de pérdidas: El patrimonio y el legado material e inmaterial en todo el marco territorial de Castilla y León, corre riesgo de caer en el olvido, o de entrar en una dinámica de pérdidas irrecuperables.
Medio Rural y ámbitos urbanos asisten a una paulatina transformación que se sustenta en la pérdida de bienes, de identidades y de revalorización del espacio físico a partir de prácticas poco armónicas con el cuidado y acervo de nuestra identidad paisajística rural y urbana.
Una herencia sin herederos, tanto en cuanto asistimos a dos patrones demográficos:

  1. Amplios territorios con saldos demográficos en negativo y un paulatino envejecimiento
    de la población.
  2. Concentraciones urbanas en cuyos centros históricos asistimos a una precarización de
    bienes inmuebles en situación de abandono, y de saldos demográficos negativos en una
    voluntad inequívoca de turistificar y franquiciar los núcleos de ciudades intermedias y
    capitales provinciales. Algunas de ellas ostentan figuras de protección auspiciadas por
    organismos internacionales como UNESCO. ¿Qué modelo de ciudad estamos
    construyendo para estos núcleos urbanos que acogen un legado monumental e
    institucional secular y milenario?
    Las extensiones urbanísticas y las ausencias de figuras de protección están invisibilizando, hasta su desaparición, bienes patrimoniales industriales que fueron artífices de una transformación parcial del tejido castellano y leonés, que pasó de ser eminentemente agrario, a tener un desarrollo industrial que dejó una huella pretérita y que es justo reconocer como un contexto histórico relevante para su dinamización y creación de riqueza: Un claro ejemplo es la llegada del ferrocarril en el s.XIX.
    Herencia sin herederos en numerosos núcleos rurales. Comunidades que se descomponen de capital humano dando lugar a bienes que, sin un uso continuado, acusan un abandono para el que no fueron concebidos.
    Herencia sin herederos mientras no haya una sociedad civil dispuesta a ser dique de contención del desgajamiento identitario de Castilla y León. Así, desde esta Federación Regional por el Patrimonio de Castilla y León, abogamos por el modelo de “Comunidades Patrimonales” que pongan en valor el patrimonio material e inmaterial de manera transversal e intergeneracional.
    Una puesta en valor que no se sustenta únicamente en la generación de riqueza desde el turismo y el teórico dinamismo económico que genera apetecibles políticas institucionales. Puesta en valor, desde abajo, desde la horizontalidad de una sociedad orgullosa de su legado, e identificada con los valores que han construido una comunidad de apego al territorio sin necesidad de que este sea vendido a cualquier precio.
    El vasto patrimonio inmaterial, así como los usos y costumbres de nuestras generaciones
    predecesoras corren un serio riesgo de caer en una espiral de pérdidas irrecuperables. Volvemos por lo tanto a expresar: Herencia sin herederos. Herencia que corre riesgo de perderse en el equivocado sumidero de la capciosa afirmación de que es tanto el patrimonio de nuestro territorio, que es imposible mantenerlo para una herencia justa.
    Herencia sin herederos tanto en cuanto no se establezca un Plan Regional de Educación
    Patrimonial. Un plan que se enfoque desde los ámbitos de la educación formal escolarizada con el complemento de la educación informal en la educación de adultos. Desde la Educación Social, y el trabajo técnico y asesor de investigadores, restauradores, artesanos, arqueólogos, arquitectos, historiadores, historiadores del arte, antropólogos, etnógrafos, gestores culturales, comunicadores, y tantos oficios y perfiles profesionales como se entiendan en un sumatorio de conocimientos que permitan, junto a la ciudadanía, ponerse en el centro del tablero del cuidado, la investigación, la enseñanza y la divulgación patrimonial.
    Herencia sin herederos si permitimos que lo desconocido se desprecie y lo conocido se convierta sólo en un recurso de dinamización económica.
    Herencia sin herederos si no se articulan comunidades patrimoniales de personas, colectivos e instituciones, como las entidades locales, y otros organismos públicos, coordinados y partícipes en la gestión patrimonial que requiere una herencia justa, digna, responsable y acorde a la historia y al legado recibido.

¿Qué podemos celebrar en el día del Patrimonio en Castilla y León?

Hoy, 10 de mayo, se celebra el Día del Patrimonio Histórico de Castilla y León. Cabe reflexionar que es la mejor ocasión para repensar sobre el Patrimonio de la provincia de Valladolid, su conservación y su futuro. Su conservación es obligación de los propietarios y de las administraciones, según el artículo 46 de la Constitución,  y siendo como es el patrimonio de todos los vallisoletanos es bueno analizar en qué estado está y qué actuaciones se están realizando.

Tenemos identificados en nuestra asociación más de  2.000 edificios, yacimientos arqueológicos, y  bienes muebles, como retablos, órganos históricos, etc., que forman parte de nuestro patrimonio aunque, con seguridad un mejor y exhaustivo inventario hecho con mayores medios que los que posee nuestra modesta asociación aumentaría considerablemente el número.

Hace un mes saltó la noticia del expolio del yacimiento arqueológico de Castrejón de Trabancos, lo que es un ejemplo de las necesidades urgentes para la conservación de todo el patrimonio histórico provincial.

Y, ¿cómo se puede actuar?

 Hay cuatro actuaciones posibles. La vigilancia, la legislación protectora, los  presupuestos suficientes y el conocimiento ciudadano.

Si bien no es la única figura legal nos centraremos en la más importante que es la declaración de Bien de Interés Cultural (en adelante BIC). Según el catálogo de la junta de Castilla y Leon, tenemos 203 BIC en la provincia de Valladolid. Por poner un ejemplo, tenemos en la provincia los edificios e iglesias románicas de las cuales la mayoría no tienen la declaración de BIC, ¿cómo es posible que este tipo de edificios de la provincia no lo sean careciendo de figura legal protectora?

De nada sirve la declaración si luego no se toman las medidas necesarias para su conservación y mantenimiento. En la actualidad hay 30 bienes patrimoniales en la provincia que están incluidos en la Lista Roja de Hispania Nostra , lista que enumera los bienes que corren el riesgo de desaparecer de no ejecutarse intervenciones e inversiones que eviten su paulatina ruina. Algunos de estos bienes están en la Lista desde hace casi 20 años sin que se haya reparado el problema. Pero mejor es prevenir que curar; literalmente sería atender al refrán de “el que no repara la gotera, repara la casa entera”, resulta imprescindible la existencia de un plan de inspecciones periódicas, al menos dos veces al año por personal técnicamente cualificado, del estado de los edificios e inmuebles por técnicos especializados que detecten los problemas en el momento de iniciarse, reparándolos en ese momento  y no esperar a que el edificio amenace ruina y tener que hacer una gran y costosa obra. Lamentablemente, luce mucho mas la foto de una restauración integral, con el coste económico y el riesgo que ello supone, que pequeñas aportaciones al año para evitar tener que “hacerse la foto evitando la ruina inminente”

Poco futuro hay si la Administración no muestra interés en invertir de una manera suficiente para la conservación del Patrimonio Histórico. Para 2024 la Diputación prevé invertir 160.000 €  y la Junta de Castilla y León presupuestó en inversiones del Patrimonio histórico, artístico y cultural para toda Castilla y León en sus presupuestos de  2023,  14.370.120 € mientras que nosotros evaluamos que se debería invertir en la provincia de Valladolid al menos unos 2, 5 millones y lo ideal sería unos 5 millones al año.

Otro aspecto es la necesidad de vigilancia y contribuir de forma eficiente a la despoblación para evitar expolios y la inspección metódica anual para supervisar el estado de cada bien patrimonial y proceder al mantenimiento y conservación, difícil es aquí no recordar  el reciente expolio del yacimiento arqueológico del yacimiento de Castrejón de Trabancos. Pensamos que siendo una buena labor la realizada por el Grupo de Patrimonio de la Guardia Civil, deberían incrementarse sus efectivos para que se logre una disuasión para evitar en lo posible los expolios.

 El artículo 46 de la Constitución obliga a todos los poderes públicos para la preservación del Patrimonio Histórico, pero no parece que se estén dedicando los medios necesarios humanos y materiales.

Otra cuestión es que la priorización en la conservación del patrimonio mira con demasiada frecuencia no a la necesidad de trabajos del inmueble sino a la posible puesta en valor turístico, lo que deja en el abandono a todas las edificaciones que están en pequeños pueblos o en descampados a los que el turismo no llega.

Resumiendo, el futuro del patrimonio histórico es desolador  si se siguen sin tomar las medidas legales necesarias y presupuestarias para su conservación y cada año venidero veremos más noticias de  más edificios en ruinas, más expolios en yacimientos y la desaparición paulatina de la mayor parte del patrimonio histórico de la provincia.